EL CRISTAL CON QUE SE MIRA
POEMAS Y CUENTOS



miércoles, 18 de agosto de 2010

Papelería Los inmortales: Los físico culturistas

- Si, guardáme un melón para después
- Te lo llevo cuando pase por la papelería. Se me acabó la reserva de biromes. Después voy, Anita
- Ta, dale

Todo el mundo necesita escribir, el verdulero, el carnicero, las prostitutas de la esquina y también los físicos culturistas del gimnasio de al lado.
Cuando entran- porque siempre vienen los cuatro juntos- de camiseta sin mangas y shorts, aunque haya 10 ° bajo cero de sensación térmica, el termómetro que está al lado de la caja sube cuatro o cinco grados.
Aceitados, mantecosos, los músculos irradian energía y encandilan bajo los neones de la vidriera. Mi imaginación vuela entonces otra vez. No, no en esa dirección. Visualizo melones, zapallos y sandías hinchándose y levantando pesas. Por las formas redondeadas y por culpa de mi imaginación, ya enfermiza.
De los cuatro solo habla uno. Parecen una sociedad de ventrílocuos dueños de un solo muñeco. Éste logra comunicarse. Los demás parecen tener también una hipertrofia muscular en las cuerdas vocales que les impide emitir sonidos articulados. Inarticulados sí emiten porque antes de hacer sus ejercicios de pesas diarios, salen a correr por Paraguay hacia Uruguay y a veces entran en la papelería sonorizando y sudorizando el ambiente.
Hoy la papelería fue colonizada a la voz de:
-UN, LAR, Dó, tacatacataca, tré, luré
-¿Cómo dijo? – les pregunto.
-¡Unl, car, ta, car! ¡Un,dó,tré!
-No estoy preparada. Para la papelería no pedían idiomas.
Santas palabras. Todos quedan mudos y quietos menos él, el hispanohablante articulado. Estaban haciendo precalentamiento, saltando mientras hablaban y no se les entendía nada.
-¿Tenés una carpeta tamaño carta?
No puedo dejar de percibir que sus anteriores silabeos presentan coincidencias fónicas con su actual solicitud de mercadería.
-Si
Saco un par de ratones locatarios de entre las carpetas. Les he tomado cariño. Me acompañan bastante. Los deposito delicadamente sobre la alfombra de alto tránsito. Hay que ver cómo saltan los cuatro melones. Dicho sea esto con el mayor de los respetos y sin pretender sugerir otras connotaciones por fuera de las que corresponden a las formas redondeadas.
-¿Te gusta ésta?
Entonces el homínido más azapallado de los cuatro emite un sonido gutural, el asandiado lo sigue con otro cristalino y el hispanohablante corona la frase que al final, luego de mi reconstrucción lingüística suena así:

-Si, es ideal para nuestras necesidades.

Mi curiosidad es lo único que puede llegar a hacer de mi misma un ser innoble. Lo que dicen me interroga, me interpela, me convoca. Las verdades, incluso las de plástico, me obsesionan. Pero los cuatro pagan de inmediato y se van sin darme tiempo a hacer ninguna pregunta. Y yo me quedo así, sin saber cuáles son las necesidades de los melones aceitosos. Salgo a la calle. Sigo la carpeta que llevan en lo alto, pasando entre la gente, porque la sacuden como una bandera.
Uno de los físicos culturistas agitadores saca unas hojas algo arrugadas de una riñonera. ¿Para qué quieren una carpeta si los papeles están arrugados? ¿Será poesía? ¿Tendrán un club secreto de físico culturismo poético? Porque meten las hojas en la carpeta en medio de un ceremonial, que tiene algo de complicidad y de conjura. Sus plexos se dilatan de alivio. Sonríen y no puedo evitar pensar en las semillas de los zapallos. No tengo cura. Me tengo que hacer ver. Ya sé y no es solo mi opinión. Ya me lo han dicho.
Segundos después, me acecha la culpa. Me pongo a pensar en las horas que han sometido a sus cuerpos a férrea disciplina hasta volverlos broncíneos y deiformes como los de Aquiles y Héctor. Trato de fijar esa imagen colgándoles algún escudo y subiéndolos a algún carro tirado por caballos que baten cascos. Llego al momento en que Patroclo se enfrenta a Aquiles, pero un bocinazo me desvanece todo y reaparecen las ya mencionadas hortalizas.
Detrás del paragolpe de un coche estacionado, yo observo sin que ellos me vean que se les cae una de las hojitas. Tan solo una. Suspendo mi corazón y me estiro cual Muslera, hasta que revoloteando la hojita llega a mis manos, y entre manchas como de manteca puedo ver que dice:





Presupuesto
Precio mayorista
Para cuatro, según detalle que se adjunta:

Prótesis ortopédica de poliuretano expandido
Pene size “L” 2
Pene size “XL” 2
Con conexión USB

Total: US$ 25:000

Artículos exonerados de I.V.A
Última tecnología
Hiperquinéticos-Hipoalergénicos
Sumergibles - Biodegradables
Batería de 3 celdas
Autonomía por 2 horas

Sin contraindicaciones
Oferta válida por treinta días.
Pág. Web: peneavoluntad@hotmail.com


Y bueno. Es el posmodernismo ha llegado hasta los físico culturistas. Se ve que entre tanta redondez y estiramiento, se les perdieron otras formas.
Como en el fondo soy un alma buena e imagino la desazón al descubrir que les falta este presupuesto entre los otros que tienen, voy corriendo hasta la papelería, pongo el papel en un sobre y voy hasta el Gimnasio y lo paso por debajo de la puerta.
-Al final, ¿te llevo el melón o lo llevás ahora?- Me dice de pasada el verdulero
-No, gracias. Mejor dame bananas.

12 Aquí dejá tu comentario:

andal13 dijo...

¡Juajuajua!!!
No sospeché el final, pero ni bien aparecieron los cuatro musculados, la asociación con "qué poca mecha para tanta dinamita" apareció en seguida.

Y justo que acabo de rellenar zapallitos para el almuerzo...
Me parece que hoy ayuno.

Vo, no terminé de hacerte un dibujo que ya colgás otro cuento... ¿No sabés que hay que cerrar promedios y estoy corrigiendo a dos manos, eh????

andal13 dijo...

Ah... me olvidaba...
¡PRI!

Mónica Pommerenck dijo...

Buenísimo Rossana! Me encanta la imaginación y el poder de asociación de Anita, juaaa

Marple dijo...

Hola Ro:
leí varias veces el cuento, como si fuera una crónica de Andrea,porque me di cuenta que nunca he mirado detenidamente a uno de esos tipos ,personalmente. Mucho libro y película pero hay cosas reales que se me escapan.
Muy culta pensé en los cuadros de Arcimboldo ese raro pintor del Renacimiento (creo) que a todos los retratos les ponía hortalizas y frutas, pero eso del asunto de las bananas nunca lo había considerado:)
No tenía idea de esos artículos de la lista!!!
Bueh...trataré de informarme sobre el tema aunque vos has descripto a los tipos maravillosamente.
En cuanto a Anita, de boba no tiene un pelo, así que deseo que al final aparezca alguien que le guste, porque, pobre chica, se lo merece.

un beso

El Santi dijo...

Che, quise entrar a esa página web y se cayó la conexión. Quiero ver si hay algo para gorditos operados de próstata.
La solución Archimboldo de Marple está bien, porque es natural, pero de corta duración. Las bananas se marchitan muy pronto.
Me encantaron los ratones de Anita.
¿Pasará algún día el hombre adecuado por esa papelería?
Nos enteraremos en el próximo capítulo.
Che, este no era de fantasmas...

andal13 dijo...

Vo, me arruinaron el dibujo!!!
Evidentemente, le dibujé un "Archimboldo fisicoculturista", y se lo envié en la tarde, pero se ve que la Ro anda loqueando por ahí y ni lo vio todavía...

No se puede pensar con la ventana abierta...

ro dijo...

Recién pude entrar, pero doy fe por el sms que me mandó hoy que Andal hizo al físico culturista a tempranas horas, antes de que Marple le incendiara (jeje) la idea.
Excelente Andal13!
No sé por qué me sube la imagen tan chiquita. Será que el blog se me compenetró de lo simbólica de la historia? No les contesto nada todavía gente, porque tengo que dedicar lo que me queda de la noche a una tarea tediosa pero necesaria. Mañana vendré de nuevo a hablar con cada uno de ustedes. Besos

jhasmin ghidone dijo...

y bueno...es preferible q Anita se imagine hortalizas que son saludables y no otras cosa, y que al final termine llevando bananas son muy buenas, recomendalbes para las personas que dependen mucho de los tendones,como yo(toco la guitarra).
Y para aquellas otras que conosen a físico culturisatas que se paresen a hortalizas.jajajaja

ro muchas gracias por lo de "excepcional".
Igual creo que todos somos "excepcionales" de algun punto de vista.
No va a faltar oportunidad para que hablemos un poquito!!!

disculpa que no te pude contestar esto ultimo antas, hacia un tiempito que no me conectaba.

saludos ♥

ro dijo...

Gracias, Jhasmin...
Yo solo hablé de melones, zapallos y bananas, pero la verdad es que podría haber puesto otras hortalizas, no? jaja...
La seguimos, besos

FLACA dijo...

Para mí que Anita los ve como de melones y sandías porque ,en el fondo, se los quiere comer a tarascones. Justamente que sean todo músculo y que no hablen, porque tal vez tengan musculizado hasta el cerebro, los hace más atractivos.Claro que a Anita, como a mí, tanta masa muscular y tanto bulto le hace desconfiar.Sabe que guardan algún secreto, claro que lo que descubre...¡es grosso! Moraleja: cuidémonos de los que mucho aparentan, porque son como las plantasque se van en vicio y no dan fruto.
No te cambio al de platinada cabellera por un musculoso de esos ni viva ni muerta...jajajaja.

Ahora, como te digo una cosa te digo la otra:¡cómo se te zafa el morbo y el erotismo en estos cuentos, amiga mía!...Habrá que pasar por esa papelería que te ha trastocado la cabeza.

Hablando en serio, buenísimo el jocoso final. Y también el dibujo de Andrea.
Besos.

ro dijo...

Gracias, flaca, por hacerte un ratito. A mi no me parecen nada atractivos los fisicoculturistas melones...En realidad, más vale dejarlo salir al "morbo" como vos decís y no tenerlo muy sujeto adentro, porque indigesta, no? Este cuento no es más que un divertimento surgido de mi perversa imaginación, tan rebelde y loquibambia. Besos

ram... dijo...

jaaa! Se te va la mano Ro! Pero buenisimo, me reí muchisimo, ahora... con conexión USB??? Y si, con tanta falta de todo me imagino que lo de ellos va a ser solo virtual, ja!